Juan Pablo Merchán Díaz
Contador público
Especialista en gerencia del talento humano
Editor especialista tributario y contable
Correo: juan.merchan@notinet.com.co

Es evidente que las NIIF han traído un cambio significativo en la forma en la que hemos manejado la contabilidad en nuestro país. Por tal motivo, hemos de adaptarnos a dichas normas. 

Sin embargo, no todo lo podemos tener claro y es posible que no se tenga en mente la forma en que, bajo los estándares mencionados, debe realizarse el reconocimiento de los activos fijos de una compañía.

Primero que todo debe tenerse en mente la definición que los estándares traen acerca de los activos. Es muy importante, pues debe tenerse siempre presente que un activo es el “potencial para contribuir directa o indirectamente a los flujos de efectivo y de equivalentes de efectivo de la entidad, los cuales pueden provenir de la utilización o disposición del activo” . 

Habiendo evaluado lo anterior para el activo o la unidad productora, ahora se debe reconocer como tal en la entidad. Esto consiste en la “incorporación en los estados financieros de una partida que cumple con la definición (en este caso) de activo y que es probable que cualquier beneficio económico futuro asociado a la partida, llegue a la entidad” . 

Ahora, verificado lo anterior, se valida la medición posterior al reconocimiento inicial (párrafo precedente), lo cual se hará “al costo menos la depreciación acumulada y cualesquiera pérdidas por deterioro del valor acumuladas ” En caso de que se opte por el modelo de revaluación, este tendrá en cuenta el valor revaluado menos la depreciación acumulado y el deterioro acumulado. Esto último depende del activo que se tenga, toda vez que hay activos que se revalúan como los que se devalúan (ejemplo de los primeros los terrenos; y de los segundos, los vehículos o maquinaria).

Debe tenerse en cuenta si la empresa pretende aplicar por primera vez las NIIF para PYMES y en caso de ello, el Estado de Situación Financiera de Apertura (ESFA) reconocerá los saldos que traigan los activos, de acuerdo con los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA) anteriormente, como el costo atribuido en la fecha del cambio de política.

Producto de lo anterior, es posible que se presente un ajuste positivo o negativo en el valor del activo, el cual deberá reconocerse en Otro Resultado Integral (ORI), mas no en las ganancias acumuladas de la empresa .
Importante, tener en cuenta el cargo por depreciación que los activos pueden traer, debido al uso o exposición al trabajo que hayan podido tener a lo largo del tiempo; y basado en ello, distribuir el costo de la depreciación de manera sistemática a lo largo de su vida útil. 

Este último concepto debe ser determinado por la administración de la empresa en las políticas contables de la entidad. 

Pero es bueno dejar lo anteriormente visto plasmado en un ejemplo: 

Una entidad tiene una maquinaria por valor de $100.000 y pretende realizar la aplicación de ESFA, pues al momento no ha adoptado las NIIF para PYMES. 

Como dicho activo está avaluado de acuerdo con los anteriores PCGA, la entidad debe realizar la revaluación respectiva para el cambio a las NIIF para PYMES y determina en primer lugar que el activo va a seguir contribuyendo directamente a los flujos de efectivo de la entidad.  

Luego de ello, la empresa determina que el activo tiene una depreciación acumulada de $20.000; por lo cual se reconocerá el valor inicial del activo en $100.000 y la depreciación acumulada de $20.000 se registrará en ORI, pues esta operación no puede afectar fiscal o tributariamente las operaciones de la empresa:

Activo bajo PCGA                        $100.000
Depreciación acumulada             $ 20.000
Valor del activo a reportar            $ 80.000

Reconocimiento NIIF para PYMES
Activo                                      $80.000
Gasto por depreciación           $20.000
ORI depreciación                                          $20.000
Patrimonio Superávit                                     $80.000


En adelante, la empresa seguirá depreciando su activo, no en $100.000 sino en $80.000, en virtud de la aplicación de las NIIF para PYMES.