El trabajo en casa, una modalidad que llegó con la pandemia para quedarse.

 

La Pandemia generada por el Covid-19, ha traído muchos cambios en nuestro ordenamiento jurídico y en la sociedad, la vida como la conocíamos ha sido pausada, es incierto el futuro y la fecha en que recuperemos “la normalidad” a la que estábamos acostumbrados, en este momento luchamos contra un enemigo que ha traído consigo muerte, enfermedad, incertidumbre, crisis económica y hambre sobre todo en los países latinoamericanos donde el índice de contagio tiene en jaque la economía ya de por sí devaluada.

Por tal razón, el gobierno adoptó medidas en pro de que los trabajadores puedan continuar ejerciendo sus labores desde casa y de esta manera se puedan evitar muchos despidos y el incremento del desempleo. Es por esto que, el Ministerio del Trabajo expidió varias circulares dentro de las que se encuentran la Circular 021 y la 041 del 2020.

En la primera, se establecieron mecanismos como el teletrabajo, la jornada laboral flexible, vacaciones anuales anticipadas y colectivas, permisos remunerados, salario sin prestación del servicio y el Trabajo en casa.

Frente a este último, se indicó que “tratándose de una situación ocasional, temporal y excepcional, es posible que el empleador autorice el trabajo en casa, en cualquier sector de la economía”, y que ésta modalidad ocasional de trabajo es diferente del teletrabajo, toda vez que de acuerdo con lo previsto en el numeral 4 del artículo 6 de la Ley 1221 de 2008, por el simple hecho de que una persona en condición de asalariado realice ocasionalmente su trabajo en su domicilio no lo hace un teletrabajador, pues para esto  se requiere que exista un acuerdo entre el empleador y el trabajador.

Por tal razón, como el trabajo en casa se ha planteado como una alternativa ocasional y excepcional, para el desarrollo de las actividades en el marco de la emergencia sanitaria no cumple con los requisitos para el teletrabajo.

En la segunda, Circular No.0041 de 2020 del Ministerio del Trabajo, se determinaron los lineamientos respecto del trabajo en casa, estableciendo aspectos en materia de relaciones laborales, aspectos en materia de jornada de trabajo, la armonización de la vida laboral con la vida familiar y personal y aspectos en materia de Riesgos Laborales.

Por su parte, el Congreso de la República aprobó el proyecto de ley mediante el cual se buscaba regular el trabajo en casa, estableciendo las condiciones especiales para el desarrollo de dicha modalidad de trabajo, así como la forma en que se regirán las relaciones entre los empleadores y trabajadores.

Para esto, se indicó que el trabajo en casa “es una modalidad de trabajo en la que la prestación de las labores o funciones se realiza en un lugar distinto a las instalaciones de la empresa o entidad, de manera ocasional, temporal o excepcional, utilizando cualquier medio o mecanismo que posibilite la realización de las mismas, siempre que su naturaleza lo permita. Este no se limita al trabajo que puede ser realizado mediante tecnologías de la información y las telecomunicaciones, medios informáticos u análogos, sino que se extiende a cualquier tipo de trabajo o labor que no requiera la presencia física del trabajador o funcionario en las instalaciones de la empresa o entidad.”

Dentro de los aspectos mas relevantes de la iniciativa se encuentra: la regulación de la jornada laboral máxima la cual será de 8 horas diarias y 28 horas semanales, las horas extras no podrán superar las dos horas diarias, ni de 12 horas semanales, todas las personas que ejerzan sus funciones bajo está modalidad de trabajo tiene derecho a que le sean respetados los horarios de trabajo establecidos en el contrato de trabajo, es decir, a la desconexión laboral.

De igual manera, se estableció que el trabajador debe continuar realizando su carga habitual de trabajo y que no se le deben imponer sobrecargas de trabajo adicionales, ni tareas adicionales que le conlleven más responsabilidades, es obligación del empleador promover las pausas activas y respetar la vida personal, así como los descansos a los que tiene derecho el trabajador.

También, se señaló que todos los empleados que devenguen hasta dos salarios mínimos y que reciben auxilio de transporte en la modalidad de trabajo presencial tienen derecho al auxilio de conectividad digital y a que se le mantengan las mismas condiciones laborales y derechos, en materia de seguridad social de acuerdo con lo previsto en la Ley 100 de 1993.

Es así, que el trabajo en casa como modalidad ocasional y transitoria llegó para quedarse, pero solamente podrá aplicarse por tres meses prorrogables por tres meses más o hasta que hayan cesado aquellas condiciones que obligaron al empleador a adoptarla, pero para esto, el empleador deberá establecer un acuerdo escrito con el trabajador con el fin de que este pueda desarrollar sus funciones desde casa, no obstante, en caso de requerirse la ejecución de labores adicionales, estás podrán ser solicitadas al trabajador, pero se le deberán pagar las horas extras que le impliquen el desarrollo de las mismas.

En consecuencia, el trabajo en casa es una de las figuras más importantes que ha traído la pandemia y bajo la cual muchos trabajadores del sector privado y público del país se encuentran prestando sus servicios, desempeñando sus funciones, y la cual se encuentra a la espera de la sanción presidencial para hacer parte de nuestro ordenamiento jurídico y establecer límites entre la vida laboral y personal de quienes se encuentran desempeñando sus labores desde casa.

Lady Rocío Suárez Castro

Abogada Especialista en Derecho laboral y Seguridad Social

Universidad Libre de Colombia.

Especialista en Derecho Constitucional y Administrativo

Universidad Católica de Colombia.